jueves, 27 de septiembre de 2012



Guía para una lectura critica de la narrativa 
·        1. Guía para una lectura crítica de la narrativa: Una lectura crítica es una lectura de un texto que toma conciencia de los recursos formales y estilísticos que usan los autores en la creación de sus obras artísticas.
·         I.    El título
·        ¿Es un título provocador? ¿Provoca la curiosidad del lector? ¿Existe alguna relación entre el título y el contenido del texto? ¿Cuál es su función?
·         II.    La introducción
·        ¿En qué consiste? Explica brevemente. ¿Sirve para plantear el problema que se desarrollará hasta el final? ¿Introduce al personaje principal? Cómo lo presenta. ¿Crea el ambiente? Cómo lo describe
·        III.    ¿Es ágil o es lento? ¿Se revela el desenlace anticipadamente? En que indicios
·        ¿Este anticipo, crea una expectativa o la elimina? ¿Se desarrolla cronológicamente?
·        ¿Hay un juego dinámico en el tiempo de la acción? ¿Existen “regresos” en la memoria de alguno de los protagonistas que afecta la narración? ¿Hay digresiones que no están integradas a la narración central?
·        IV.      El punto culminante ¿Es único? ¿Es el resultado 1ógico de la acción?
·        V.      El desenlace. Selecciona la respuesta y explica ¿Es posible?
·        .VI.    Estructura ¿Se pueden reconocer una división tripartita, como una columna griega: inicio – desarrollo - conclusión? ¿Cuánto tiempo dura la acción central? ¿Cuánto tiempo abarca la narración? ¿Qué tiempo predomina? ¿Cómo es el espacio físico? ¿El relato es una unidad sólida o, por el contrario, está fragmentado? ¿Qué elementos provocan la unidad o la fragmentación?
·        VII.    El mundo de la Narración ¿Cuántos puntos de vista hay? ¿Cuál es el punto de vista dominante? ¿Es un monólogo interior o una narración que pretende ser objetiva? ¿Participa el narrador en la acción?¿Usa el narrador unos conocimientos limitados para crear una situación mayor? ¿Sabe menos o más que el lector? ¿Se evidencian “errores” significativos en el narrador, procurando una construcción / narración diferente por parte del lector?
·        El narrador ¿es confiable o, por el contrario, no es de confiar? El narrador  ¿es un personaje? ¿Es el narrador el protagonista?
·         VIII.    El mundo de la Narrativa La historia central   ¿Es fantástica?¿Predomina el sentimiento trágico o el sentido cómico?
·        IX.    Los personajes ¿Hay un número limitado de personajes? ¿Cómo es el protagonista? ¿A qué clase social pertenece? ¿Son los personajes reales o fantásticos? ¿Están bien caracterizados? ¿Son verosímiles? ¿Poseen una gran complejidad psicológica o simplemente son actores en función de una acción y de una trama? ¿Están contrapuestos? (hombre-mujer, rico-pobre, etc.) El conflicto ¿Cómo es el conflicto?¿Es un planteo realista? ¿Predomina el conflicto? ¿Cuál es la ideología del autor? ¿Es posible descubrir la ideología del autor? ¿Cómo ve la realidad el autor? ¿El autor pretende plantear algún tipo de crítica literaria o metaliteraria? ¿Expresa el autor ideas acerca de su mundo? ¿Qué predomina, la descripción o el diálogo? ¿Cómo es el vocabulario? ¿Hay lenguaje figurado? (metáforas, símiles, etc.) ¿Cómo son las imágenes?  ¿Hay símbolos? ¿Hay características que revelan la época de la historia central?  ¿En qué tipo de novela se podría ubicar?
Saludos.
Calendario de trabajo:
1 de octubre de 2012.
Entregaremos la novela: Cronicas de una muerte anunciada de Gabriel Garcia Marquez
19 de octubre examen de comprobacion de lectura. y entrega de analisis critico (trabajo en grupo)


Guía para una lectura critica de la narrativa 
·        1. Guía para una lectura crítica de la narrativa: Una lectura crítica es una lectura de un texto que toma conciencia de los recursos formales y estilísticos que usan los autores en la creación de sus obras artísticas.
·         I.    El título
·        ¿Es un título provocador? ¿Provoca la curiosidad del lector? ¿Existe alguna relación entre el título y el contenido del texto? ¿Cuál es su función?
·         II.    La introducción
·        ¿En qué consiste? Explica brevemente. ¿Sirve para plantear el problema que se desarrollará hasta el final? ¿Introduce al personaje principal? Cómo lo presenta. ¿Crea el ambiente? Cómo lo describe
·        III.    ¿Es ágil o es lento? ¿Se revela el desenlace anticipadamente? En que indicios
·        ¿Este anticipo, crea una expectativa o la elimina? ¿Se desarrolla cronológicamente?
·        ¿Hay un juego dinámico en el tiempo de la acción? ¿Existen “regresos” en la memoria de alguno de los protagonistas que afecta la narración? ¿Hay digresiones que no están integradas a la narración central?
·        IV.      El punto culminante ¿Es único? ¿Es el resultado 1ógico de la acción?
·        V.      El desenlace. Selecciona la respuesta y explica ¿Es posible?
·        .VI.    Estructura ¿Se pueden reconocer una división tripartita, como una columna griega: inicio – desarrollo - conclusión? ¿Cuánto tiempo dura la acción central? ¿Cuánto tiempo abarca la narración? ¿Qué tiempo predomina? ¿Cómo es el espacio físico? ¿El relato es una unidad sólida o, por el contrario, está fragmentado? ¿Qué elementos provocan la unidad o la fragmentación?
·        VII.    El mundo de la Narración ¿Cuántos puntos de vista hay? ¿Cuál es el punto de vista dominante? ¿Es un monólogo interior o una narración que pretende ser objetiva? ¿Participa el narrador en la acción?¿Usa el narrador unos conocimientos limitados para crear una situación mayor? ¿Sabe menos o más que el lector? ¿Se evidencian “errores” significativos en el narrador, procurando una construcción / narración diferente por parte del lector?
·        El narrador ¿es confiable o, por el contrario, no es de confiar? El narrador  ¿es un personaje? ¿Es el narrador el protagonista?
·         VIII.    El mundo de la Narrativa La historia central   ¿Es fantástica?¿Predomina el sentimiento trágico o el sentido cómico?
·        IX.    Los personajes ¿Hay un número limitado de personajes? ¿Cómo es el protagonista? ¿A qué clase social pertenece? ¿Son los personajes reales o fantásticos? ¿Están bien caracterizados? ¿Son verosímiles? ¿Poseen una gran complejidad psicológica o simplemente son actores en función de una acción y de una trama? ¿Están contrapuestos? (hombre-mujer, rico-pobre, etc.) El conflicto ¿Cómo es el conflicto?¿Es un planteo realista? ¿Predomina el conflicto? ¿Cuál es la ideología del autor? ¿Es posible descubrir la ideología del autor? ¿Cómo ve la realidad el autor? ¿El autor pretende plantear algún tipo de crítica literaria o metaliteraria? ¿Expresa el autor ideas acerca de su mundo? ¿Qué predomina, la descripción o el diálogo? ¿Cómo es el vocabulario? ¿Hay lenguaje figurado? (metáforas, símiles, etc.) ¿Cómo son las imágenes?  ¿Hay símbolos? ¿Hay características que revelan la época de la historia central?  ¿En qué tipo de novela se podría ubicar?

ANALISIS LITERARIO
Como toda ciencia, arte o técnica, la literatura maneja una serie de términos privados a los cuales les da significado especial. 
    Para leer a cabalidad una obra literaria se requiere analizarla, lo cual significa penetrar en su universo y desmenuzarla cuidadosamente a fin de reconocer los diversos aspectos que la conforman. Este trabajo complejo permite evaluarla demostrando sus calidades. 
    Cuando examinamos una obra literaria ponemos especial atención en: 
 
·  El argumento y el tema
·  La originalidad de presentación
·  La claridad de exposición
·  La habilidad del autor para sorprender nuestras expectativas
·  La importancia que la obra tiene dentro de la historia literaria de la humanidad
 
  
 
 
 
    Al finalizar el desmembramiento de la obra, conoceremos cuáles fueron los recursos usados, qué intención abrigó el autor al redactarla, cuáles eran sus preferencias y habilidades para la elaboración estructural del universo interno del texto literario. En este momento el lector puede interpretar el anhelo del artista y proceder a juzgar si consiguió plasmar a través del arte verbal su objetivo.
Argumento
Desde la época clásica se considera que una narración literaria debe contar con ciertos componentes indispensables. Estos componentes son personajes, universo interno, estructura, forma, estilo. Para ubicar cada uno de estos componentes, el camino más fácil consiste en redactar de manera sintética el argumento, es decir, el contenido de la obra. 
    Cuando un lector cuenta lo ocurrido en una obra (es decir, lo que pasó en la obra), ya sea relato, teatro y aun, poesía, inconscientemente incorpora cada uno de los componentes antes mencionados. Por ejemplo, el argumento de Pedro Páramo, la novela del mexicano Juan Rulfo, podría escribirse así:
El joven Juan, hijo de Dolores Preciado y Pedro Páramo, regresó a Comala porque prometió a su madre agonizante que iría a cobrarle a su padre el abandono en que los tuvo por más de veinte años. 
    Pedro Páramo fue cacique de Comala; cuando Juan llegó, ya había muerto y con él, el pueblo. Sucedió que Pedro, desde niño, amaba a Susana San Juan y sólo pudo desposarla cuando ella había enloquecido por la pérdida de Florencio, su marido. El poderoso cacique se entregó al cuidado de la enferma. Cuando ella murió, los comaleños olvidaron el dolor de su amo y festejaron al santo patrón. Pedro juró vengarse y dejó que el pueblo se hundiera en las epidemias y el hambre. Por eso Juan sólo encontró un lugar en ruinas habitado por fantasmas quienes, desde sus tumbas, reviven sus amores, sus rencores y sus crímenes. Espantado por los murmullos del pueblo, Juan sucumbió al terror y se convirtió en otro fantasma.
De inmediato es posible reconocer algunos de los componentes enunciados: 
 
·  El ambiente espectral de Comala
·  Los sentimientos de Pedro, Juan, Dolores, Susana, personajes de
·  este universo interno irreal
 
  
 
 
 
Otros componentes se descubrirán al leer la obra completa; sin embargo, el argumento ha mostrado lo esencial de este relato literario.
Personajes
En el desarrollo de una obra, los personajes se distinguen por la importancia de sus actuaciones. Los que mayor gravitación tengan seránprotagonistas y antagonistas. Si su fuerza de acción disminuye pasarán a ser principales, secundarios, de marco, colectivos y de ausencia. 
    El autor, según sus necesidades, trazará la figura de cada personaje. Habrá ocasiones en las que consiga perfilar un personaje secundario con tanta habilidad que éste se vuelva imprescindible y quede en la memoria del lector con mayor fuerza que elprotagonista. Por ejemplo en la novela El astillero, del uruguayo Juan Carlos Onetti, el protagonista, Larsen, el "juntacadáveres", es un aventurero cínico y fanfarrón, con poses de galán cinematográfico que logra enamorar a Angélica Inés, hija de Jeremías Petrus, dueño del astillero. Cuando el viejo Petrus, personaje secundario, es denunciado por estafa y la fábrica va a la quiebra, Larsen descubre cómo su suegro aceptó la boda para responsabilizarlo del robo; así, queda recordado por su perfidia. 
    Los escritores otorgan al protagonista y al antagonista toda la fuerza; de ellos dependen tanto la historia como el carácter de los demás personajes. Inclusive, del talento del protagonista arranca el clima emocional de la historia. 
    En la novela Los memoriales de mamá Blanca, de la venezolana Teresa de la Parra, la autora evoca su infancia transcurrida en la hacienda familiar "El Tazón", lugar donde ella y sus cinco hermanitas disfrutan la libertad de jugar en los campos, bañarse en los ríos y cabalgar al cuidado de sus criadas y de la institutriz. Los peones, limpios de corazón, acompañan el paraíso infantil. La protagonista, espontánea, tierna y humorista determina el ambiente jovial; los demás personajes comparten el ánimo campestre. 
    En los relatos clásicos el "héroe" --casi siempre protagonista-- y el "antihéroe" --o antagonista-- tienen toda la importancia. El ecuatoriano Juan León Mera publicó Cumandá, un drama entre salvajes. La obra se inspiró en la tradición indigenista iniciada con Atala por el francés Chateaubriand. En Cumandá, esta india hermosa escapa de su tribu cuando sabe que la sacrificarán. El español Carlos Orozco  la recoge y el padre Domingo bendice su unión; pero los indios de la tribu persiguen a la pareja para vengarse matando al español. Cumandá se entrega a la furia de su tribu. Cuando agoniza llegan Orozco y el padre Domingo. Una india vieja reconoce a éste último como padre de la bella recién muerta. En esta novela son evidentes los papeles protagónicos contrarios. 
    En el relato contemporáneo el héroe pierde esta calidad; a veces, ni siquiera existe un protagonista definido; en cambio se le reemplaza con un grupo de personajes igualmente importantes. El mexicano Carlos Fuentes trazó en su novela La región más transparente, un fresco de la sociedad mexicana de la década de los cincuenta, cuando todos, ricos y pobres, han traicionado los ideales de la revolución y se debaten entre la industrialización del neocapitalismo y la nostalgia de lo que fue la antigua civilización. Se aprecia en la obra la ausencia de un protagonista a la manera clásica. Los personajes que se nombran tienen el mismo nivel de importancia. Ninguno destaca sobre los demás. 
    Hay otros casos en los que el personaje colectivo desaparece y ocupa su sitio un ser impersonal quien absorbe el interés del relato. Este ser, que reacciona como humano, en realidad no lo es. Puede ser una selva, una mina, un jardín, un río o, como en la novela del argentino Manuel Mujica Lainez, Una casa: 
    La casa de "sesenta años de edad" está siendo demolida. Conforme va muriendo, a cada golpe de martillo, evoca mediante un monólogo, los momentos importantes de su historia. Fincada en la elegante calle Florida, la habitó una familia opulenta y poderosa quien la ordenó con refinamiento europeo. Sobrevivió el hijo enfermo y loco. Dos criadas ambiciosas ejecutan su muerte y se apoderan de la mansión. La desvalijan, chacharean sus joyas y esculturas y, finalmente, rematan el solar. Los fantasmas de los dueños pasean por el sitio despidiéndose de la que fuera su morada brillante y frívola.
Universo interno
El texto literario encierra un circuito de comunicación entre emisor (narrador) y receptor (lector) vinculado mediante el universo interno de la obra. 
    El universo interno lo crea el autor a su arbitrio, de acuerdo con sus conocimientos y experiencias. El autor es el auténtico soberano, únicamente se somete a las exigencias lógicas de la historia en sí; pero, dentro de dicho universo puede alargar o acortar los acontecimientos, comenzar por el final, introducir otros relatos, modificar el transcurrir del tiempo, brincar épocas, alterar retratos de personajes, apegarse o no a la realidad porque él rige ese universo. 
    Cuando un lector se interesa por una obra, si el universo interno de ésta se encuentra bien trazado, el lector penetra en ese mundo totalmente ficticio y el circuito de comunicación se cierra. A su vez, el lector debe estudiar lo indispensable para reconocer los distintos momentos históricos, comprender las variantes provocadas por las diversas situaciones geográficas, interpretar las modificaciones de conducta derivadas de los núcleos sociales. 
    El lector será capaz de acoger el mensaje estético enviado por un autor si en aquel se dan las condiciones culturales, sociales y psíquicas requeridas en cada caso. Este lector ideal --o "lector virtual", según la lingüística-- será capaz de valorar los recursos técnicos empleados, la estructura manejada y el sentido del mensaje contenido en la propia obra.
Estructura
Estructura en general
A lo largo de la historia humana se han repetido cerca de 31 temas artísticos. La habilidad del escritor descansa más en la novedosa forma de presentación que en la variedad del asunto. A partir del boom latinoamericano, cuando sus integrante se inspiraron en los grandes narradores ingleses y norteamericanos, la estructura cobró importancia especial en la narrativa. A los modernos les importa mucho lo que cuentan; pero también les interesa la forma en que organizan los elementos de la narración. 
    Los escritores, apoyados en la libre rectoría de su universo respetarán el orden preestablecido de los elementos estructurales conocidos como planteamiento, nudo, clímax, desenlace o los modificarán, aumentando o eliminando párrafos según las necesidades de su historia. Tomemos como ejemplo una de las fábulas del guatemalteco Augusto Monterroso titulada "El paraíso imperfecto", donde el planteamiento y el nudo se han eliminado:
- Es cierto -dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno--; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.
Definiciones: 
Planteamiento: Se llama también "exposición". Con él se conoce la situación general en que se dará el suceso central y la caracterización de los participantes; aquí se esboza el problema con los respectivos presupuestos de la acción. Son los datos necesarios para entender la acción de la obra; por ejemplo, la descripción del ambiente, una explicación de la circunstancia inicial, la relación entre los personajes, el tiempo y el lugar. 
Nudo: En esta etapa se entrecruzan los hilos de las historias de los personajes, complicando una situación problemática. Puede ser una acción, una decisión o la revelación de algo que cambia la dirección de la obra. 
Clímax: Es el momento culminante, el resultado del nudo. Es el momento de máxima tensión entre fuerzas. Generalmente una de estas fuerzas es el hombre, la otra parte puede ser la naturaleza, lo sobrenatural, otros hombres o el yo interno. 
Desenlance: Se pone fin al conflicto, casi siempre restituyendo el equilibrio de la situación. Es la parte que presenta las consecuencias finales del clímax.
Angulos de presentación
Dentro del universo de la historia el escritor tiene la posibilidad de presentarla desde distintos ángulos; los más conocidos son el narrador omnisciente y el narrador desde un punto de vista en primera persona. 
    El narrador omnisciente se coloca en un mirador alto y desde allí conoce todos los acontecimientos que ocurren en la historia. Sabe lo pasado y lo porvenir. Es una especie de entidad divina que puede ver y oír a los personajes y por eso se entera de lo que sienten y piensan. El brasileño Joaquín María Machado de Asís escribió una historia titulada Entre Santos. En esta historia el párroco de una iglesia observa cómo, por las noches, los santos de su iglesia bajan de sus peanas y se sientan a conversar acerca de los fieles que los visitaron durante el día. Una de tales veces, San Francisco de Sales cuenta lo ocurrido a un usurero llamado como él. Esta manera de explicar los hechos es la técnica que se ha denominado como narrador omnisciente.
-- Rezó, y yo veía su pobre alma, en que la esperanza se trocaba en certeza intuitiva. Dios tenía forzosamente que salvar a la doliente ante mi intercesión, y yo había de interceder; así pensaba mientras rezaba. Y luego siguió hablando, para confesar que ninguna otra mano que la del Señor podía atajar el golpe. Su mujer iba a morir... iba a morir... a morir. Y repetía la palabra sin salir de ella. Cuando fue a formular la promesa no podía: no hallaba vocablos, ni siquiera aproximados, por la falta de costumbre que de dar  tenía. Al fin salió la petición: su mujer se moría y me rogaba que intercediese por su salvación; pero la promesa no salía, pues desde que su boca iba a pronunciar la primera palabra, la garra de la avaricia se lo impedía. Que la salvase... que intercediese por ella. Ante los ojos tenía la pierna de cera y la moneda que le iba a costar. Luego no vio la pierna, sino sólo la moneda de oro puro, mejor que los dos candelabros de mi altar, que no son sino dorados. Adonde quiera que se volviese la veía girando en torno suyo, y con los ojos la palpaba, recibiendo la sensación fría del metal y hasta dándose cuenta del relieve del cuño. Era la misma; la vieja amiga de sus años, compañera suya día y noche. 
    La súplica de sus ojos era ahora más intensa, y puramente voluntaria; los vi alargarse hacia mí; lleno de contrición, humillación y desamparo. Y su boca decía palabras sueltas --Dios, ángeles del Señor, llagas benditas--, palabras lacrimosas y trémulas, como para pintar con ellas la sinceridad de su fe y la inmensidad de su dolor. Lo único que no salía era la promesa de la pierna. A veces, ante el horror que le causaba la idea de la muerte de su mujer, temblaba y estaba a punto de formularla, pero la moneda de oro se interceptaba, hundiéndola en su corazón.
En la actualidad se usa mucho la técnica del narrador que trabaja desde un punto de vista. Aquí, el narrador, que vive en el universo interno de la obra, ignora lo que sienten y piensan los personajes; puede deducir, por sus actuaciones, que asumirán cierta conducta, pero sabe tanto como el lector de lo que sucederá en la historia. 
    El escritor que usa esta técnica "involucra" al lector porque lo obliga a penetrar en el universo interno y, al mismo tiempo, como le presenta las cosas desde diferentes ángulos, todos parciales, le da libertad para que construya su propio enfoque. Esta técnica, que no es nueva, sino reutilizada, fue manejada por Edgar Allan Poe en el siglo pasado. La adoptó de la antigua "novela gótica" al cuento corto. A partir de entonces se usa preferentemente en las historias de suspenso, de espantos, de terror y policiacas. 
    El mexicano Vicente Leñero creó un cuento llamado "¿Quién mató a Agatha Christie?", en él actúan protagonistas de las novela de la autora, juntamente con parientes y amigos de ella. He aquí un fragmento de la historia donde nadie sabe con certeza lo que habrá de pasar:
Cuando al fin Poirot accedió a hablar sobre la escritora, ambos amigos se encontraban sentados a la mesa del comedor bebiendo sendas tazas de un chocolate espeso que el propio detective había preparado en menos de siete minutos. 
    -- ¿Y qué hay del libro sobre miss Marple? --preguntó repentinamente Poirot. 
    -- También lo tiene el editor, pero aún no entra en prensas. Y según me informó David Holloway, el del Daily Telegraph, la anciana está dudando en publicarlo. Teme que miss Marple cumpla sus amenazas. 
    -- Maldita solterona --exclamó Poirot golpeando la servilleta contra la mesa y haciendo que Japp, sorprendido, derramara el chocolate. Era natural el sobresalto: el inspector nunca había oído a su amigo referirse a miss Marple en tales términos; sabía que la odiaba, lógicamente, por celos profesionales, porque Agatha Christie solía desplazarlo desde sus novelas para hacer intervenir a la gruñona y sagaz viejecita en quien los críticos habían visto un desdoblamiento de la propia autora, y aunque Poirot era y seguiría siendo el personaje más importante de la obra de Christie, la complejidad de los casos encomendados a miss Marple, y la brillantez con que los había resuelto, estaban acrecentando en los últimos años la fama de la solterona en demérito de la de Poirot. Todo eso lo sabía Japp, pero nunca imaginó que su amigo, contratriando su natural circunspección, se atreviese a manifestarlo abiertamente. 
    Lo hizo ante Japp: primero con esa exclamación y luego a lo largo de una perorata en la que Poirot censuró los procedimientos ridículos de miss Marple y la injusticia que la autora cometía al decidir dar muerte a él, al famoso Hércules Poirot, en esa novelucha titulada Telón. 
    -- Pero recuerde también que decidió matar a miss Marple -- atemperó el inspector Japp--. Al menos el fallo resulta así equitativo. 
    -- Con la diferencia de que Telón estará en las librerías dentro de dos semanas, como usted mismo lo ha dicho, y de que quizá nunca se publique El canto del cisne de miss Marple. 
    -- Si no se publica será sólo porque miss Marple amenazó con matar a dame Christie --dijo Japp. 
    -- Esa es la trampa --replicó Poirot. 
    Un largo silencio invadió a los dos amigos. Japp buscó en los ojos de Poirot una pista que lo llevara hasta sus pensamientos, pero el detective rehuyó discretamente la mirada, al tiempo que se levantó de la mesa para ir en busca de un paquete de sus queridos cigarrillos rusos. Ofreció uno a Japp, que el inspector rechazó cortésmente con un ademán, y tras de encender y dar una larga fumada al que se llevó a los labios, Poirot rompió el silencio. 
    -- La muerte de un personaje de novela es siempre relativa --rezonó tranquilo--. Muere cada vez que el lector cierra el libro y vive cada vez que lo abre. 
    -- Pero eso no disculpa a dame Christie a perpetrar un acto criminal tal alevoso como éste --interrumpió Japp. 
    -- La muerte de los humanos, en cambio --continuó Poirot como si no hubiera escuchado al inspector--, es real, definitiva. Cuando mueren, ya sean víctimas de una enfermedad o de un crimen, mueren para siempre, sin remedio. Por eso temen tanto al final y por eso cualquier amenaza en ese sentido los lleva a cometer barbaridades, a renunciar incluso a sus propias convicciones y querencias. 
    -- ¿Se refiere usted a las amenazas de miss Marple contra dame Christie? --preguntó Japp. 
    -- Hablo en general --dijo Poirot y dio una larga fumada a su cigarrillo ruso.
Tiempo
En la narrativa tradicional el relato se ceñía al tiempo cronológico a fin de que lo sucedido transcurriera como si fuera algo apegado a la vida real; sin embargo, poco a poco se fueron modificando las historias hasta llegar al momento presente donde el autor maneja el tiempo como materia maleable. Lo deja fluir o lo detiene; lo condensa o lo alarga; relata hechos que sucedieron hace siglos como si ocurrieran simultáneamente. El tratamiento temporal que presenta el autor en alguna obra es índice de su actitud, pero también determina y revela el mundo interior de los personajes. 
    En una de sus más populares historias, el argentino Julio Cortázar mezcla dos hilos argumentales ocurridos a enorme distancia temporal, pero él traslapa los hechos a fin de romper la cronología. Hasta el final del cuento el lector capta el virtuoso manejo del tiempo. La historia se llama "Todos los fuegos el fuego":
Tantea bajo la mesa hasta encontrar cigarrillos, pone uno en los labios de Sonia, acerca el suyo, los enciende al mismo tiempo. Se miran apenas, soñolientos, y Roland agita el fósforo y lo posa en la mesa donde en alguna parte hay un cenicero. Sonia es la primera en adormecerse y él le quita muy despacio el cigarrillo de la boca, lo junta con el suyo y los abandona en la mesa, resbalando contra Sonia en un sueño pesado y sin imágenes. El pañuelo de gasa arde sin llamas al borde del cenicero, chamuscándose lentamente, cae sobre la alfombra junto al montón de ropas y una copa de coñac. Parte del público vocifera y se amontona en las gradas interiores; elprocónsul ha saludado una vez más y hace una señal a su guadia para que le abran paso. Licas, el primero en comprender, le muestra el lienzo más distante del viejo velario que empieza a desgarrarse mientras una lluvia de chispas cae sobre el público que busca confusamente la salida. Gritando una orden, el procónsul empuja a Irene siempre de espaldas e inmóvil. "Pronto, antes de que se amontonen en la galería baja", grita Licas precipitándose delante de su mujer. Irene es la primera que huele el aceite hirviendo, el incendio de los depósitos subterráneos; atrás, el velario cabe sobre las espaldas de los que pugnan por abrirse paso en una mesa de cuerpos confundidos que obstruyen las galerías demasiado estrechas. Los hay que saltan a la arena por centenares, buscando otras salidas, pero el humo del aceite borra las imágenes, un jirón de tela flota en el extremo de las llamasy cae sobre el procónsul antes de que pueda guarecerse en el pasaje que lleva a la galería imperial. Irene se vuelve al oír su grito. Le arranca la tela chamuscada tomándola con dos dedos, delicadamente. "No podremos salir", dice, "están amontonados ahí abajo como animales". Entonces Sonia grita, queriendo desatarse del abrazo ardiente que la envuelve desde el sueño, y su primer alarido se confunde con el de Roland que inútilmente quiere enderezarse, ahogado por el humo negro. Todavía gritan, cada vez más débilmente, cuando el carro de bomberos entra a toda máquina por la calle atestada de curiosos. "Es en el décimo piso", dice el teniente. "Va a ser duro, hay viento del norte. Vamos."

lunes, 17 de septiembre de 2012



Diptongos, triptongos e hiatos


¿Qué son los ditongos, los triptongos y los hiatos?

Para identificar diptongos, triptongos e hiatos, tenéis que fijaros atentamente en las vocales de las palabras, puesto que dependiendo de la abertura de la boca y la posición de la lengua, éstas pueden ser abiertas o cerradas. Fíjate:


REGLAS DE ACENTUACIÓN DE DIPTONGOS, TRIPTONGOS E HIATOS:
(Coloca el cursor sobre las palabras resaltadas para ver su definición.)

Diptongo : La tilde va siempre en la vocal abierta y, si son cerradas, sobre la última: cerráis, cuídate.

Triptongo : Se acentúa la vocal abierta: estudiáis, copiéis.

Hiato : Se acentúa siguiendo las reglas generales de acentuación:
  • Si está formado por dos vocales abiertas se colocará la tilde en la vocal tónica (aéreo, caoba, león.)


  • Si está formado por vocal cerrada + vocal abierta tónica se colocará la tilde en la vocal abierta (puntuó, piano, guión.)


  • EXCEPCIÓN: Si está formado por vocal cerrada tónica + vocal abierta
    o viceversa siempre lleva tilde en la cerrada para evitar que su pronunciación se confunda con la de un diptongo (tío, raíl, actúo.)
Acentuación

Estas son las reglas generales de acentuación:

Para acentuar correctamente las palabras, lo primero que tienes que identificar es la SÍLABA TÓNICA. Se llama así a la sílaba sobre la que recae el golpe de voz más fuerte.
Ejemplos:  pri-mo         ji-ne-te         lám-pa-ra.


Las palabras pueden clasificarse dependiendo de cuál sea su sílaba tónica:
  • Agudas: tienen acento en la última sílaba y llevan tilde siempre que terminen en vocal–n o –scompás, hacer...

  • Llanas: tienen acento en la penúltima sílaba y llevan tilde cuando terminan en consonante distinta de –n o –sfácil, hasta ...

  • Esdrújulas: tienen acento en la antepenúltima sílaba y se acentúan siempre: líquido.

  • Sobreesdrújulas: tienen el acento en la sílaba anterior a la antepenúltima y se acentúan siempre: coméntaselo.
Palabras compuestas y tilde diacrítica


¿Cómo se acentúan las palabras compuestas?

  • Si se escriben juntas sin guión solo lleva tilde la segunda en caso de que lo necesite: vigésimo + séptimo: vigesimoséptimo.

  • Si las dos palabras se escriben separadas por un guión, ambas pueden llevar tilde en caso de que lo necesiten: hispano-alemán / físico-químico.

  • Si se trata de una forma verbal seguida de pronombres personales, se acentúa siguiendo las reglas generales: come + te + lo: cómetelo.

  • Si el segundo elemento es el sufijo –mente, se acentúa el primero cuando por sí solo lleva tilde: rápido + mente: rápidamente / lento + mente: lentamente.


¿Qué es la tilde diacrítica?
La tilde diacrítica se utiliza en palabras tónicas para distinguirlas de otras palabras átonas que se escriben igual. Algunos ejemplos son:

FORMAS TÓNICASFORMAS ÁTONAS
él (pronombre)
 (pronombre)
 (pronombre)
 (verbo dar)
 (sustantivo)
 (adverbio afirmativo)
qué, cuándo, dónde, cuánto (interrog.)
el (determinativo)
mi (determinativo)
tu (determinativo)
de (preposición)
te (pronombre)
si (conjunción)
que, cuando, donde, cuanto (no interrog.)
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Cómo acentuar en español Versión 2.01. 2 de febrero de 1998 © 1996-1998 Miguel Ángel Monjas Llorente El URL de este documento es http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/acentos.html La versión anterior de este documento (mucho más reducido) puede encontrarse en http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/acentos_old.html Existe una versión de este documento en formato Word 97 sin comprimir (71 Kbytes) y comprimido utilizando Winzip (20 Kbytes). La ortografía es la rama de la gramática que se ocupa de la escritura correcta. Por convencionales que resulten las reglas que regulan la ortografía, es obligación de todos los usuarios de nuestra lengua conocer dichas reglas a fin de utilizarla con la mayor corrección. La enseñanza de esta normativa se encuentra rodeada de una, a mi juicio correcta, mala fama que lleva a un cierto menosprecio de la ortografía (siendo este un efecto desdichado). Efectivamente, la memorización de un enorme número de reglas, de carácter poco general las más de ellas, con un sinnúmero de excepciones, ha supuesto un tormento para generaciones de escolares. La potenciación de este método, en detrimento de la inducción ortográfica a partir de la experiencia lectora, ha llevado a los pobres resultados observados. Sin entrar en el debate sobre la reforma de la ortografía, con la cual no puedo estar más que a favor (en la línea del documento redactado por David Galadí-Enríquez, disponible en http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/reforma.html), me centraré en la descripción de las reglas que regulan la parte de la ortografía conocida como acentuación. Explicaré, por tanto, las reglas definidas por la Real Academia Española para la colocación de la tilde en las palabras. A diferencia de las que regulan la escritura de la palabra que, al estar basadas muchas veces en criterios etimológicos, no resultan evidentes, la colocación de la tilde se hace siguiendo unos criterios objetivos que hacen unívoca la tarea de colocar la tilde. El castellano es un idioma cuasifonético en su escritura. Un texto correcta y completamente acentuado puede ser leído sin ambigüedad por cualquier persona, sea o no hispanohablante (lo cual no sucede, por ejemplo, con el idioma inglés). Por comodidad, desidia, deficiencias educativas, o por falta de facilidades tecnológicas, el uso de la tilde (no sólo, pero especialmente, en el entorno de Internet) va retrocediendo. La primera versión de este documento (bastante fragmentaria) se basó en las normas citadas en mis libros de Lengua Española de EGB (aproximadamente secundaria para los no españoles) y en diversos libros de estilo (el del diario El País, de España, y el de la agencia española de noticias EFE). Para esta versión, que pretendo que sea totalmente exhaustiva, he seguido las siguientes referencias: Gómez Torrego, L., Manual de Español Correcto, volumen I. ARCO/LIBROS, Madrid, 1996. Carratalá, F., Manual de Ortografía Española. Ed. Castalia, Madrid, 1997. Sumario Definiciones Clasificación de las palabras según su acento Reglas básicas Tilde diacrítica Diptongos, triptongos e hiatos Definiciones Colocación de la tilde La tilde en las palabras compuestas Acentuaciones dobles Acentuaciones incorrectas Otras consideraciones Definiciones Se denomina acento prosódico (o simplemente acento) a la mayor fuerza de pronunciación que se carga sobre una sílaba de la palabra (a la que se denomina sílaba tónica). Una palabra puede ser tónica, si alguna de las sílabas que la componen presenta este acento, o átona, si ninguna de sus sílabas sobresale de las demás. Cualquier palabra pronunciada sola, fuera de contexto, es tónica. Solo en el contexto del discurso es posible determinar si una palabra es átona. Las palabras átonas son escasas en número, pero muy importantes por el uso extensivo que se hace de ellas. Entre ellas podemos citar las siguientes: los artículos determinados: el, la, lo, los, las... las formas apocopadas de los adjetivos posesivos: mi, tu, su... los pronombres personales que realizan la función de complemento sin preposición: me, nos, te, os, le, la, lo, los, las, les, se. los relativos: que, cuanto, quien, cuyo. los adverbios relativos con funciones no interrogativas o exclamativas: donde, cuanto... el adverbio tan. las conjunciones: y, o, que, si, pues, aunque... casi todas las preposiciones: de, con, a... la partícula cual cuando equivale a como (Como un ciclón = Cual ciclón). Las únicas palabras que poseen dos acentos prosódicos son los adverbios de modo formados mediante la adición del sufijo -mente a un adjetivo. El primer acento es el del adjetivo; el segundo es el correspondiente al sufijo. Se llama tilde o acento ortográfico a una rayita oblicua (') que baja de derecha a izquierda del que lee o escribe, y que se pone, en los casos adecuados, sobre alguna de las vocales de la sílaba tónica de la palabra. Clasificación de las palabras según su acento Las palabras agudas son aquellas que tienen el acento prosódico en la última sílaba. con-ver-sar pas-tor o-ra-ción com-pe-tir va-lor Or-le-ans Las palabras llanas son aquellas que tienen el acento prosódico en la penúltima sílaba. pro-tes-tan-te li-bro di-fí-cil ra-bi-no bí-ceps án-gel Las palabras esdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en la antepenúltima sílaba. prés-ta-mo hi-pó-cri-ta ag-nós-ti-co cré-di-to lle-gá-ba-mos Las palabras sobreesdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico en una sílaba anterior a la antepenúltima sílaba. Se trata de dos tipos de palabras: adverbios de modo terminados en -mente (palabras con dos acentos): di-fí-cil-men-te e-vi-den-te-men-te fá-cil-men-te ob-via-men-te formas verbales formadas por la composición de dos pronombres personales átonos con una forma verbal: có-me-te-lo trá-e-me-la Reglas básicas Los monosílabos (sean átonos o no) no llevan tilde. Se exceptúan aquellos monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos, en cuyo caso se coloca tilde en el monosílabo tónico. Esta tilde se denomina tilde diacrítica. Su colocación (no sólo en los monosílabos) se describe en el apartado correspondiente. Se acentúan todas palabras agudas que terminan en vocal, o en n o s solas. tam-bién ja-más lec-ción se-gún a-de-más Las palabras agudas que no terminan en vocal, o en n o s solas, nunca se acentúan. vir-tud na-cio-nal re-loj a-co-me-ter Or-le-ans fe-liz Nunca se acentúan las palabras llanas que terminan en vocal, o en n o s solas. me-dios lla-na re-ve-la mo-do sub-jun-ti-vo Las palabras llanas que terminan en otras letras siempre se acentúan (a estos efectos no se considera la letra x representada por los fonemas /k/ + /s/, sino como tal, y por tanto, las palabras llanas terminadas en x llevan tilde). di-fí-cil cár-cel au-to-mó-vil bí-ceps Gon-zá-lez i-nú-til án-trax Todas las palabras esdrújulas se acentúan. ás-pe-ra es-drú-jula ca-tó-li-co pro-pó-si-to éx-ta-sis El caso de las palabras sobreesdrújulas se estudia en el apartado decicado a la acentuación de las palabras compuestas. Tilde diacrítica La tilde diacrítica se coloca sobre ciertas palabras para distinguir entre diversos significados del vocablo, según que sean tónicos o átonos. La tilde se coloca sobre la palabra tónica aunque según las reglas generales no corresponda colocar tilde. Hay varias categorías: monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos: más (adverbio de cantidad): Quiero más comida. mas (conjunción adversativa con el significado de pero): Le pagan, mas no es suficiente. tú (pronombre personal): Es preciso que vengas tú. tu (adjetivo posesivo): Dale tu cartera. él (pronombre personal): ¿Estuviste con él?. el (artículo): El vino está bueno mí (pronombre personal): Todo esto es para mí. mi (adjetivo posesivo): Trae mi calendario. mi (nombre común): Concierto para oboe en mi bemol mayor. sí (adverbio de afirmación): Él sí quería. sí (pronombre reflexivo): Lo atrajo hacia sí. si (conjunción condicional): Vendrá si quiero. si (conjunción de interrogativas directa): Pregúntale si quiere venir. si (nombre común): Concierto para piano y orquesta en si bemol. dé (del verbo dar; cuando se le une algún pronombre, también se acentúa): Déme ese dinero. de (preposición). sé (de los verbos ser o saber): Yo no sé nada, Sé un poco más educado. se (pronombre personal y reflexivo). té (nombre común): Póngame un té. te (pronombre personal): Te voy a dar. para evitar confusiones, lo que se conoce como anfibología (en caso de que no existiese confusión, podemos prescindir de la tilde): aún (adverbio temporal o de modo con el significado de todavía): ¿Aún no ha llegado?. aun (resto de casos): Ni aun él pudo hacerlo. sólo (adverbio equivalente a solamente): Sólo me quieres para eso. solo (adjetivo con el significado de sin compañía): No estés sólo. Determinantes y pronombres demostrativos: los pronombres éste, ésta, ése, ésa, aquél y aquélla, así como sus plurales, llevan tilde para diferenciarlos de los determinantes equivalentes. los determinantes este, esta, ese, esa, aquel y aquella y sus plurales no llevan tilde nunca. esto, eso y aquello no llevan tilde nunca, puesto que son siempre pronombres. Hay que tener en cuenta que nunca llevan tilde los pronombres demostrativos que actúan como antecedentes de un pronombre relativo sin coma interpuesta entre ambos: Esos que trajiste no con adecuados. en interrogaciones, admiraciones o expresiones de carácter dubitativo (también en oraciones que presenten un matiz interrogativo o dubitativo, aunque no existan signos de puntuación o admiración), también se acentúan: cómo: ¡Cómo que no!, Me pregunto cómo habrá venido. cuál: Esa es la habitación en la cual estuvieron, ¿Cuál es el tuyo?. quién: ¿Quién lo ha dicho? qué: Pídele lo que te debe, No sé qué hacer. dónde: ¡Dónde fuiste a pedir dinero!. cuándo: Hazlo cuando tengas tiempo, ¿Cuándo vienes?. cuánto, cuán: No te imaginas cuán ridículo estás, ¿Cuantas cosas has traído?. por qué (partícula interrogativa): ¿Por qué no vienes?. por que (grupo átono formado por la preposición por más pronombre relativo o conjunción subordinante que). En el primer caso siempre es posible intercalar un artículo determinado: ¿Cuál es la razón por (la) que te fuiste?. La segunda aparece cuando el verbo antecedente rige la preposición por: Se decidió por que viniera Pepe. porque (conjunción subordinante causal [átona]). Iré porque me lo pides, Porque te quiero a ti... porqué (nombre): Este es el porqué de su decisión. el hecho de que tales palabras vayan en una oración interrogativa o exclamativa no significa que tengan sentido exclamativo o interrogativo. Si no lo tienen, no deben llevar tilde: ¿Eres tú quien lo ha hecho? (la pregunta se refiere a tú) ¡Vendrás cuando te lo diga! Diptongos, triptongos e hiatos Definiciones Un diptongo es el conjunto de dos vocales dentro de una misma sílaba, una de las cuales será siempre una vocal cerrada (i o u). Por tanto, cuando observemos que las dos vocales que aparecen juntas dentro de una misma sílaba son abiertas (a, e u o), podemos afirmar que no hay diptongo. Por ejemplo, existirá diptongo en palabras como a-vión, Jai-me, cuer-po, viu-do..., pero no en hé-ro-e, a-ho-ra... Existen tres tipos de diptongos: diptongos crecientes, formados por una vocal cerrada más una vocal abierta: ia, ie, io, ua, ue, uo. diptongos decrecientes, formados a su vez por una vocal abierta más una vocal cerrada: ai, ei, oi, au, eu, ou. Cuando se encuentran al final de la palabra, los diptongos ai, ei y oi se escriben ay, ay y oy, respectivamente. diptongos formados por dos vocales cerradas, como iu, ui (este último se escribe uy cuando se encuentra a final de palabra [salvo en el caso de benjuí y algún otro más raro]). A efectos de acentuación, tal como estudiaremos posteriormente, los grupos formados por iu o ui se consideran siempre diptongos. Un triptongo aparece cuando no son dos, sino tres, las vocales que aparecen dentro de una misma sílaba. La vocal situada en el centro es siempre abierta, en tanto que las de los extremos son cerradas. Existen siete posibles triptongos: uai (escrito uay cuando este triptongo se halla a final de palabra): a-ve-ri-guáis, U-ru-guay... uei (escrito uey cuando se encuentra a final de palabra): a-ve-ri-güéis, Ca-ma-güey... iai: i-ni-ciáis... iei: i-ni-ciéis... iau: miau... ioi: hioi-des... uau: guau... La presencia de una h intercalada no invalida la existencia de un posible diptongo o triptongo. Cuando dos vocales se encuentran en contacto dentro de una palabra, pero no forman parte de la misma sílaba, se dice que existe un hiato. Existen tres clases de hiatos: hiato producido por el encuentro por dos vocales abiertas. Siempre que se encuentran dos vocales abiertas, se produce un hiato: re-hén, al-de-a, le-ón... hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada tónica, situada delante o detrás de una vocal abierta átona: ba-hí-a, o-í-do, fan-ta-sí-a... hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada átona con abierta tónica (gui-ón, tru-hán...). Es el caso menos frecuente. Se trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en n. Como ya se ha comentado, el encuentro entre dos vocales cerradas, a efectos de acentuación, se considera como diptongo. Colocación de la tilde Diptongos La acentuación de los diptongos sigue las reglas generales. Por lo tanto, si el acento de la palabra recae sobre una sílaba con diptongo, y a esta le corresponde una tilde según las reglas generales, esta tilde se coloca sobre la vocal abierta (a, e u o). Veamos algún ejemplo: co-rréis, hués-ped... Cuando son dos vocales cerradas las que están en contacto (ui o iu), a efectos de acentuación, se considera que se trata de un diptongo. Del mismo modo que para el resto de los diptongos, si a dicho diptongo le corresponde una tilde, esta se coloca en el segundo elemento: ben-juí, cuí-da-te, je-suí-ti-co, des-truí, pero je-sui-ta, des-truir... Existen excepciones a esta última regla. Las formas verbales huí, huís, huía, huían y huías (y sus equivalentes del verbo fluir) se acentúan. Los onomásticos y patronímicos de origen catalán terminados en -iu o -ius, con acento prosódico en la i se escriben sin tilde: Montoliu... Se escriben también sin tilde los vocablos agudos terminados en au, eu y ou. Se trata por lo general de patronímicos de origen catalán: Aribau, Salou, Bernabeu... La y precedida de vocal al final de una palabra se considera como una consonante a efectos de acentuación, por lo que todas las palabras agudas terminadas en los diptongos ay, ey y oy se escriben sin tilde (guirigay, virrey...). No así sus plurales que constituyen palabras agudas terminadas en s. Los agudos terminados en uy (generalmente topónimos como Bernuy) siguen la misma norma y no se acentúan (sí lo hace benjuí). Triptongos En los triptongos se sigue la regla general de los diptongos. Se coloca la tilde en la vocal abierta del triptongo: a-ve-ri-guáis, li-cuéis... En los triptongos agudos terminados en -uay y -uey se siguen las mismas normas citadas en los diptongos respecto a la y final y, por tanto, no se acentúan palabras como buey, Uruguay... Hiatos Si el hiato consiste en la unión de dos vocales abiertas, la tilde se coloca según las reglas generales: le-ón, co-á-gu-lo... Si una de las vocales es cerrada, y el posible diptongo se ha deshecho debido a que sobre ella se carga la fuerza de pronunciación de la palabra, la tilde se coloca sobre esta vocal cerrada, independientemente de que le correspondiera según las reglas generales: ca-í-da, son-re-ír, re-ú-no, ba-ra-hún-da... Cuando la vocal tónica es la abierta, se coloca sobre ella la tilde, toda vez que se trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en n: lié, Sión, truhán... La tilde en las palabras compuestas si la palabra compuesta procede de la unión de dos palabras simples, sólo lleva tilde la última componente si a la palabra compuesta le corresponde llevarla: contrapié, decimoséptimo, cortafríos, radiocomunicación... (pierde su tilde siempre la primera componente de la misma aunque la llevara cuando era simple: asimismo, decimoséptimo, tiovivo...). si las palabras se unen mediante guión (conservando la primera invariante la terminación masculina singular), cada vocablo conserva su tilde si ya la tenía previamente: físico-químico, anglo-soviético... en el caso de los adverbios de modo formados mediante la adición del sufijo -mente (que tienen en realidad dos acentos), se mantiene la tilde del adjetivo que origina el adverbio si ya la tenía: ágil-mente, rápida-mente... cuando a una forma verbal que ya tenía tilde se le añaden uno o varios pronombres, la tilde se mantiene: dé-me, movió-se... si al reunir una forma verbal que no tiene tilde con uno o varios pronombres resulta una palabra esdrújula o sobreesdrújula, debemos ponerla: vámonos (de vamos), dáselo (de da), entrégaselo (de entrega) ... Acentuaciones dobles poseen doble acentuación las siguientes palabras. Se recomienda la forma de la primera columna: alveolo alvéolo chófer chofer conclave cónclave dinamo dínamo fútbol futbol gladíolo gladiolo medula médula olimpiada olimpíada omóplato omoplato ósmosis osmosis pabilo pábilo pentagrama pentágrama período periodo reuma reúma palabras terminadas en -iaco/-íaco (y sus correspondientes femeninos). La primera es preferible: austriaco austríaco policiaco policíaco Zodiaco Zodíaco amoniaco amoníaco cardiaco cardíaco hay también doble acentuación en los presentes de indicativo de algunos verbos. Se indica, como de costumbre, la pronunciación recomendada en primer lugar (sólo se indica la primera persona): afilio afilío auxilio auxilío concilio concilío expatrio expatrío glorio glorío vanaglorio vanaglorío extasío extasio Acentuaciones incorrectas incluyo aquí una serie de palabras que se acentúan de dos formas diferentes, aunque la Real Academia sólo considera como correcta una de ellas. Honestamente, considero que el uso ha conferido carta de naturaleza a muchas de las acentuaciones no reconocidas por la Academia. De todas formas, ahí van (en la primera columna coloco la forma correcta, y en la segunda la incorrecta): expedito expédito libido líbido prístino pristino intervalo intérvalo Mondariz Mondáriz Trevélez Trévelez Nobel Nóbel accésit áccesit cenit cénit coctel cóctel elite élite fútil futil táctil tactil Sáhara Sahara méster mester los verbos cuyo infinitivo termina en -cuar o -guar llevan diptongo en la sílaba final. Por tanto, del verbo evacuar la conjugación da e-va-cuo y no e-va-cú-o. Las únicas excepciones a esta regla son los verbos licuar y promiscuar, que aunque con diptongo en el infinitivo, producen hiatos en la conjugación (aquí sí que es válido li-cú-o). El resto verbos que terminan en -uar, aún llevando diptongo en la sílaba final, producen hiatos en la conjugación y se dirá ha-bi-tú-o y no ha-bi-tuo. Otras consideraciones las letras mayúsculas deben llevar tilde siempre que les corresponda. Así lo determinan las Nuevas Normas de Prosodia y Ortografía, el texto normativo publicado por la RAE en 1959 y que constituye la base de la Ortografía. Es cierto, no obstante, que en el Esbozo de una nueva Gramática de la Lengua Española, texto no normativo de 1974, se rebaja la norma a una recomendación. las formas verbales fue, fui, vio y dio no llevan tilde por tratarse de monosílabos. Aunque antiguamente sí la llevaban, las últimas normas ortográficas de la RAE (1959) corrigen esta excepción. la conjunción o lleva únicamente tilde cuando enlaza números (siempre que se escriban con cifra, no con letra). las palabras latinas que se han incorporado al castellano colocan su tilde según las reglas generales (vademécum, currículum, accésit...). las palabras y nombres propios de otros idiomas conservan su grafía original, si en estos idiomas se escriban en alfabeto latino. Podrán acentuarse siguiendo las normas españoles si así lo permiten su pronunciación y grafía originales: Wagner o Wágner. si se trata de nombres geográficos, se sigue la norma anterior salvo que se haya españolizado el término, en cuyo caso se acentúan según las reglas generales (lo que se conoce por exónimos, como París, Aquisgrán, Milán, Lérida...). http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/acentos.html